NUEVAS OPCIONES TERAPÉUTICAS PARA LAS ENFERMEDADES TROPICALES DESATENDIDAS

Las enfermedades infecciosas desatendidas u olvidadas, y aquellas transmitidas por vectores, son un conjunto de enfermedades infecciosas, que afectan principalmente a las poblaciones más pobres y con un limitado acceso a los servicios de salud, especialmente aquellos que viven en áreas rurales remotas y en barrios marginales; aunque algunas arbovirosis como el dengue el zika y chikungunya también afectan a grandes centros urbanos.

La prevención y el control de estas enfermedades generalmente relacionadas con la pobreza, requieren un abordaje integrado y multidisciplinario, muchas veces basado en acciones dirigidas al control de los vectores, con acciones multisectoriales e intervenciones costo-efectivas para reducir el impacto negativo sobre la salud y el bienestar social y económico de los pueblos de las Américas.



Las enfermedades tropicales como la malaria, la enfermedad de Chagas, la enfermedad del sueño (THA), la leishmaniosis visceral (LV), la fibrosis linfática, el dengue y la esquistosomiasis, siguen siendo una de las principales causas de morbilidad y mortalidad en todo el mundo. Estas enfermedades conocidas como enfermedades olvidadas, discapacitan o matan a millones de personas y representan una necesidad médica importante

El panorama de investigación y desarrollo (I+D) dedicado a las enfermedades desatendidas presentó cambios significativos a partir del año 2000, con la creación de varias “Asociaciones de Colaboración para el Desarrollo de Productos” que comenzaron un trabajo de I+D orientado hacia el diagnóstico, vacunas y medicamentos para estas enfermedades que afectan principalmente a los países en desarrollo.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda cinco estrategias para hacer frente a la carga de enfermedades tropicales desatendidas (ETD): quimioprofilaxis, tratamiento individualizado de los casos, control de los vectores, salud pública veterinaria, agua, saneamiento e higiene. Cada estrategia comprende una serie de intervenciones, algunas de las cuales deben ser de base comunitaria, es decir, dependientes del personal sanitario periférico y efectuadas mediante actividades de proximidad en las comunidades en que dichas enfermedades son endémicas.

El 1 de abril de 2020, con el fin de reducir el riesgo de transmisión de la COVID-19, asociado a las intervenciones sanitarias de base comunitaria a gran escala, la OMS recomendó que se aplazaran hasta nuevo aviso las campañas de tratamiento masivo, las actividades de búsqueda activa de casos y las encuestas poblacionales relacionadas con las ETD. Esta recomendación se reiteró en el documento de orientación titulado Community-based health care, including outreach and campaigns, in the context of the COVID-19 pandemic, publicado el 5 de mayo de 2020.

No obstante, como los riesgos son dinámicos y siguen la evolución de la pandemia de COVID-19, en este último documento se recomendó que los países reevaluaran de forma periódica la necesidad de mantener dicho aplazamiento. Asimismo, se añadió que la decisión de reanudar o iniciar actividades comunitarias previstas en relación con las ETD necesitaría la realización de evaluaciones de los riesgos y los beneficios caso por caso, y que dichas evaluaciones tendrían que basarse en la capacidad del sistema de salud para llevar a cabo eficazmente intervenciones sanitarias seguras y de gran calidad en el contexto de la pandemia de COVID-19.

Por otro lado, la iniciativa Medicamentos para Enfermedades Olvidadas (DNDi, por sus siglas en inglés) es una organización global de investigación y desarrollo sin fines de lucro, la cual, en colaboración con socios públicos y privados, trabaja para proporcionar tratamientos seguros, eficaces y accesibles a las poblaciones que el actual sistema de innovación en salud no tiene en cuenta. Actualmente, la organización se concentra en el desarrollo de nuevos tratamientos para personas afectadas por la enfermedad de Chagas, leishmaniasis, filariasis, micetoma, enfermedad del sueño y hepatitis C, y para niños que viven con VIH.

Por último, en 2016, en colaboración con la Organización Mundial de la Salud, la DNDi lanzó la Asociación Global de Investigación y Desarrollo de Antibióticos (GARDP, por sus siglas en inglés), cuyo objetivo es desarrollar y ofrecer nuevos tratamientos para infecciones bacterianas, concentrándose en los casos en que exista resistencia a medicamentos o en que los tratamientos existentes son inadecuados, y garantizando el acceso sostenible. La GARDP funciona en un modelo de incubadora de la DNDi.

BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA

OPS/OMS. Enfermedades desatendidas, tropicales y transmitidas por vectores. Disponible en: https://www.paho.org/es/temas/enfermedades-desatendidas-tropicales-transmitidas-por-vectores

DNDi. Pasos innovadores en el desarrollo de nuevos tratamientos para las enfermedades olvidadas. Disponible en: archivo https://www.dndial.org/wp-content/uploads/2009/10/revista_esp.pdf?x96328.


OMS. Consideraciones acerca de la realización de tratamientos masivos, búsquedas activas de casos y encuestas poblacionales en relación con las enfermedades tropicales desatendidas en el contexto de la pandemia de COVID-19. Disponible en: o https://apps.who.int/iris/bitstream/handle/10665/333815/WHO-2019-nCoV-neglected_tropical_diseases-2020.1-spa.pdf.


DNDi. Innovación y acceso para las poblaciones desatendidas. Disponible en: https://dndi.org/wp-content/uploads/2018/09/DNDi_innovacion-y-acceso-para-poblaciones-desatendidas.pdf